El autoconocimiento es hacer un alto en el camino, reflexionar sobre una misma y descubrir quién soy, cuáles son mis valores, qué me motiva y lo más importante saber dónde estoy, a dónde quiero llegar y cómo voy a llegar. No hay ejercicio más apasionante.

Un ejercicio, el anterior que puede deparar muchas sorpresas, algo de lo que doy fe en mi experiencia como docente de talleres de marca personal. A veces no nos conocemos tanto como pensamos. Hay aspectos de nosotras mismas, cualidades, emociones, pensamientos recurrentes de las que no somos del todo conscientes pero que nos acompañan día a día a dónde vayamos. Por ejemplo, qué sientes ante determinadas circunstancias e imaginemos que estamos en una entrevista de trabajo. ¿Qué señales te envía el cuerpo cuando te domina ese sentimiento, ¿En qué partes del cuerpo lo notas?.

Y por último, ¿Cómo nos hablamos?. ¿Con respeto? . ¿Nos damos ánimos o por el contrario, recurrimos al insulto, nos hablamos con menosprecio, somos demasiado exigentes con nosotras mismas y poco comprensivas?.

Además con el autoconocimiento podemos identificar cuáles son aquellas creencias limitantes que nos impiden lograr nuestros objetivos. Creencias que salen a la luz cuando por ejemplo, cuestionamos nuestra capacidad, no soy hábil para esto o no estoy preparada para esto o, cuando dudamos de la efectividad del plan que hemos diseñado para encontrar el trabajo que deseamos, con este plan no lo voy a conseguir.

Ahora que ya nos hemos hecho la foto- nuestro selfie-, sabemos dónde estamos a dónde queremos llegar y la forma en la que podemos ir de un lado al otro y si es así, ya estamos preparadas para elaborar nuestro objetivo profesional.

Eva Ventín Lorenzo. Orientadora Laboral 2.0

Publicado por AMAVI

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *