No es nada raro que cuando nos tenemos que enfrentar a una entrevista de trabajo, nuestros nervios afloren y que suframos cierta ansiedad porque nos sentimos evaluadas, juzgadas y nos da miedo no estar a la altura y perder la posibilidad de acceder a un puesto de trabajo. Como decimos, hasta aquí todo normal: nuestro cuerpo reacciona ante una situación de peligro.

Sentir cierto grado-bajo- de ansiedad nos permite reaccionar, prepararnos para esa entrevista de trabajo e incluso para estar bien despiertas y mantener el tono durante la misma.

El problema es cuando perdemos el control de nuestras emociones, y perdemos los nervios. Cuando esto ocurre aumenta nuestro ritmo cardíaco, nuestros músculos se tensan, sudamos más de lo recomendable, nos cuesta pensar, nuestra voz se tambalea y nos comunicamos peor. Mientras tanto, la persona encargada de la selección, se estará preguntando si en caso de que en la empresa se produzca una situación desagradable o imprevista, serás capaz de enfrentarte a ella y buscar la solución al problema, es decir, si serás capaz de mantener la calma y reaccionar adecuadamente.

El tener una baja autoconfianza, el no terminar de creerse que eres buena en tu profesión y que puedes aportar valor a la empresa favorece esta pequeña catástrofe. Ser una persona impulsiva es otra característica muy a tener en cuenta.

En mis talleres suelo preguntar, ¿Qué ocurrió en tu última entrevista de trabajo?, ¿Por qué crees que salió mal?. Muchas veces la respuesta es ” Los nervios. Me traicionaron los nervios”.

Si te haces cargo cargo de que eres una persona que tiene un bajo autocontrol en situaciones de tensión, ya tienes una parte del camino hecho. Ahora te toca desarrollar esa competencia. Exponte a situaciones nuevas, a situaciones que normalmente procuras evitar.

Si tienes prevista una entrevista de trabajo, empieza a prepararla. Puedes acudir a personas de confianza para simular esa entrevistaevista, o para que te den algún consejo o para compartir experiencias

Aprende a ser optimista. Practica ejercicios de relajación. Visualizate, en esa situación y no te dejes que los pensamientos negativos intervengan en esa visión, todo lo contrario estás a gusto con lo que allí ocurre.

Cambiar no es fácil, introducir hábitos saludables requiere esfuerzo pero no es imposible, pregúntate cuántas veces en tu día a día tienes que enfrentarte, reaccionar y solucionar problemas, por muy pequeños que sean o por muy simples que te puedan parecer.

De todas formas, una entrevista de trabajo no se debe tomar como algo desagradable o peligroso. Quien lleva a cabo la entrevista es también un ser humano. Ya sabemos que hay seres humanos y seres humanos. Hay profesionales y profesionales porque como en todas otras profesiones se puede colar un intruso. Por otra parte la entrevista es una oportunidad no sólo para encontrar trabajo sino para demostrar que eres una profesional. Para valorar si estás o no alineada con las exigencias del mercado, de tu profesión.

Se repite con insistencia que el mercado cambia constantemente y las empresas cambian con él y no nos queda otra que adaptarnos al cambio de lo contrario quedaremos al margen. Debemos ver esos cambios como oportunidades. Anticiparse a los obstáculos futuros, actuar ante situaciones de estrés que pueden generar los cambios y aportar ideas para la solución de los problemas, sólo es posible manteniendo nuestras emociones bajo control y no dejándose arrastrar por ellas.

Eva Ventín Lorenzo. Orientadora Laboral 2.0

 

Publicado por AMAVI

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